Dándome a conocer

Primero me gustaría hablar algo acerca del día que elegí para comenzar con ésta andadura. Miércoles día catorce de Febrero de 2007; fecha idónea para empezar un weblog de esta temática. La verdad es que no lo tenía previsto, pero viendo la fecha que se acercaba, y como se avecinaban las cosas, decidí comenzar ese día. Creo que aparte de todo eso, le da un toque romanticón a todo ésto que, personalmente, me gusta mucho.

Dándome a conocer un poco más, como dice el título, pero eso sí, sin pasarse… diré que, como imagino que mucha de la gente que pueda leer ésto, estoy en medio de una relación a distancia. No es que nos separen demasiados kilómetros, pero sí los suficientes como para, únicamente, poder vernos a través de videoconferencia mediante ese gran programa llamado Skype. Yo no lo conocía hasta que ella me lo enseñó, me enseñó a utilizarlo y ya soy todo un experto en la materia. Lo mío no es esto de la informática, la verdad. Me cuesta mucho todo ésto, incluso ponerme a escribir aquí. Si os digo que tengo una hoja de papel con apuntes para poder hacer ésto, no os mentiría.

Las relaciones a distancia son algo complejas. Y ya no en mi caso, supongo que en todos los casos son iguales. Hay que decir que éstas tienen un cierto toque de interés que hacen que, por lo que sea, el amor que sientes hacia alguna persona aumente considerablemente. Quizá la falta de contacto, a lo mejor las ganas de que llegue el momento de estar juntos… Al menos yo no sé bien lo que es, pero sé que hay algo que no he sentido con el resto de mis relaciones, que aunque no han sido muchas, ninguna ha sido como ésta. Quizá influya la pareja, todo puede ser, y de hecho, creo que así es.

Pese a que vivimos en una relación a distancia, prácticamente total, no nos conocimos a través de la pantalla de un ordenador. Nos conocimos un buen verano, uno de los mejores veranos de mi vida. Una chica estaba veraneando donde yo vivía, y no sé por qué, algo me llamó la atención cuando la vi. No me fijé ni en su cuerpo, ni en su pelo, ni en sus labios… un cruce de miradas intenso fue lo que me dejó pensando en ella todo el día. Al día siguiente la vi de nuevo, y me lancé a hablar con ella.

Al principio no fue fácil. Los dos somos demasiado tímidos y las palabras no salían con una soltura con la que poder festejar, pero bueno, poco a poco lo conseguimos. Fue un verano increíble, y creo que ya lo he dicho, pero es necesario recalcarlo una, dos, y hasta tres veces si es necesario, pues de verdad no se podría explicar con palabras lo que surgió de ese verano.

Muchos de mis amigos pensaban que sería únicamente una relación de verano. Que cuando éste terminara, ella se iría a su casa; yo me quedaría aquí, solo como antes, y cada uno haríamos nuestra vida. Sin más. Pero yo sabía que no era así, que lo que estaba pasándonos no era normal, y que no iba a terminar ahí. Cuando acabó el verano, entre lágrimas y besos ella tuvo que irse, y yo me quedé… muy a mi pesar. Desde entonces, no nos hemos podido ver más, pero ojalá podamos volver a hacerlo algún día. Las cosas a través de una webcam, aunque sean muy bonitas, no son igual… siempre falta algo…

Al contrario que el anterior dueño de ésto, yo no voy a prometer un ritmo definido, pues mi trabajo me lo impide, pero sí prometo no abandonarlo. Creo que abandonar ésto, después de lo que está pasando, sería como abandonar un pedacito de mi musa, y eso no lo querría por nada del mundo.

Creo que por el momento voy a despedirme ya. No sé si me he explicado muy bien, pero al menos lo he intentado. Lo mío nunca fueron las palabras, y menos con sentimiento, pero creo que por una buena causa (y ésta lo es) todo es posible.

Aunque no me leas (todavía), sabes que te quiero. Siempre tuyo, princesa.

2 Respuestas a “Dándome a conocer”


  1. 1 Teresa Febrero, 17 2007 a las 7:17 pm

    Hola otra vez.
    A mi me gusta como escribes y supongo que no seré la única.
    Yo, casualidades de la vida o algo, tambíén tengo a mi chico lejos, una historia bastante larga, y cuando peor me siento, escribirle en el blog me anima, más aún cuando él me responde o postea algo.
    Espero que tu princesa te pueda leer pronto.
    Sigue así!

  2. 2 Pedro Abril, 10 2007 a las 6:18 pm

    Que suerte tienes de tener a alguien que te quiera.


Escribe un comentario